Por lo visto los Ángeles están de moda. Bueno, no es para menos. Los antiguos maestros de la pintura ya los usaban como símbolo de libertad y pureza.
Yo quiero poner mi granito de arena poniendo alas a los seres más frágiles que pasan por mi objetivo.
Como la mayoría de niños, hace ya mucho tiempo soñaba mucho con volar, subir hasta un sitio alto, cuanto más mejor y así planeaba. Mi felicidad con aquellos sueños era inmensa.
Desgraciadamente cada vez esos sueños son más escasos, pero creo que han sido una influencia en mi obra.
De manera casi automática, como dirían los antiguos dadaístas, surgen las alas, los corazones. Como en las aves, se necesita un gran corazón para mover las alas…de ahí esa unión.
Estas imágenes son solo una manera de seguir recordando los sueños de mi infancia, aunque ya algo contaminados por la perdida inocencia.